Educar jugando, cumples y fiestas familiares súper jugonas

Educa jugando, fiestas familiares

En un inicio, los juegos de mesa fueron creados para amenizar encuentros en grupo y, utilizaran habas, naipes o monedas, este tipo de entretenimientos eran divertidos, fomentaban la cohesión de grupo, incrementaban la atención y permitían mejorar ciertas habilidades, tanto motrices, como lingüísticas y/o socio-emocionales.

A lo largo de los primeros tres artículos, que forman parte de la serie ‘Educar Jugando’, hemos hablado de la importancia del juego y de su papel educativo, tanto fuera como dentro de los hogares, para los más pequeños de la casa, así como para jóvenes y adultos. Psicólogos, pedagogos y educadores los recomiendan como una herramienta para fomentar la comunicación y crear lazos afectivos saludables, además de ser un gran apoyo escolar en casa.

Una vez introducidos los temas básicos y comprendidos los conceptos técnicos, queremos poner las manos en la masa con las fiestas familiares y cómo utilizar los juegos de mesa, y nuestra imaginación, para crear eventos y reuniones divertidas, además de didácticas.

Como explicamos en el primer artículo, los juegos de mesa para la educación son:

  • Respetar y aplicar las normas.
  • Mejoran la capacidad de análisis
  • Impulsan la cooperación.
  • Entender y tolerar las emociones —como la frustración.
  • Trabajan la memoria, la atención y la creatividad.
  • Desarrollan habilidades para la toma de decisiones.

Entonces, ¿por qué no ir un paso más allá, y preparar encuentros en lo que aunemos todas las bondades de esta clase de actividades? Pues, a pesar de que en esta serie de artículos nos enfoquemos en niños y niñas de 2 a 9 años, los juegos de mesa son fantásticos para chicos y chicas, así como para adultos, ¡incluso para personas mayores! Se ha demostrado que determinados juegos ayudan a prevenir, y pueden llegar a mejorar, condiciones crónicas y degenerativas como el Alzheimer y la demencia senil.

Aquí apunto al segundo artículo de la serie, en el que hablamos de la plasticidad cerebral, y los ejemplos sobre cómo utilizar los juegos clásicos a nuestro alcance para la estimulación temprana y el disfrute en familia con los más pequeños, ejemplos que también pueden ser muy útiles con los casos antes citados.

Y si queremos cruzar el umbral, no tenemos porqué detenernos sólo en las fiestas familiares, pues también podemos utilizarlas en clase y en terapia, así como en la empresa, pues nada activa, motiva y crea mejores vínculos que un rato de juego y risas.

En este artículo no pretendemos dar todas las posibilidades, pues necesitaríamos una web entera sólo con este propósito, pero sí ofreceros algunas claves e ideas divertidas, para que después vosotros deis rienda suelta a vuestra imaginación. ¡Sed originales y no fallaréis!

Comentar que todos los ejemplos van a ser pensando en jugadores +2 años, por lo que, si vuestra intención es preparar una fiesta para niños y niñas menores, es decir, para bebés, os recomiendo consultar el tercer artículo de esta serie, donde hablamos de la psicomotricidad fina y gruesa. En él encontraréis cuáles son las actividades y juegos más convenientes para cada etapa.

Entonces qué, ¿os atrevéis? ¡Pongámonos en marcha!

Antes de empezar

Cuando encaramos la preparación de una reunión social, fiesta familiar, evento o cumpleaños, lo principal es tener en cuenta quién es el homenajeado, a qué edad/público va dirigida, dónde lo vamos a realizar y cuál es nuestro presupuesto.

He organizado talleres y fiestas familiares en lugares de lo más diversos, para públicos que van desde peques inquietos o adolescentes con móviles por manos, a adultos que no veían muy claro eso de salirse de las convenciones. Mis presupuestos han llegado a ser nulos, es decir, he organizado eventos con lo puesto. Y sea como fuere, en todos nos lo hemos pasado pipa.

Mi primera recomendación para ti: ¡lo más importante es la actitud! Implícate, motívate y diviértete. Piensa en las personas que van a asistir a la fiesta, pero también ponte en su piel. A veces tendemos a pensar que los niños tienen pocas luces y les montamos juegos que no tienen que ver en realidad con sus gustos y capacidades; y lo mismo nos sucede con jóvenes y adultos, a quienes a veces sólo les ofrecemos una mesa con picoteo y algo de música para amenizar el ambiente.

Hagas la fiesta en tu salón, en un parque público, en la biblioteca del barrio, en una sala austera o en el patio de la escuela, recuerda que decorar siempre da buen resultado, pues a todos se nos van los ojos a los colores y el movimiento: banderines, serpentinas, globos, manteles coloridos… Todo vale a la hora de animar a los invitados, y piensa que mucha de esa decoración puedes prepararla reciclando, pues existen numerosas páginas y vídeos tutoriales dedicados exclusivamente a ello.

La comida, picoteo o aperitivos, pueden ser lowcost y, aun así, ser de lo más apetecibles y contentar a los comensales. Ponle un poco de imaginación y consulta webs y libros especializados; sin olvidar nunca la edad de los invitados, pues los gustos de niños y adultos no suelen ser los mismos, y digo “suelen” XD

Lo interesante es tener un TEMA. Lo pongo en mayúsculas porque es más importante de lo que solemos creer. El tema nos ayudará a decidir no sólo las actividades y juegos, sino también la música, la decoración, la comida, y el toque final: ¡los disfraces!

Porque a ver, ¿os pensabais que no iba a hablar de disfraces y roles cuando se trata de un artículo sobre juegos?

No hay nada más divertido y que motive más a los peques que disfrazarse y jugar a que son otro: guerreros, princesas, monstruos, animales, robots… ¡Da lo mismo! El caso es meterse en el papel. Y a muchos adultos les va genial quitarse la vergüenza y el polvo del aburrimiento de encima, y sacar a pasear y reír a su niño interior, a veces tan castigado.

Todos tenemos alguna prenda que podamos utilizar, disfraces antiguos de Halloween y Carnaval, y si no es así, ¡no pasa nada! Porque podemos confeccionarlos nosotros mismos con cartulinas, vasos de plástico o papel, platos desechables, etc.

Y disfrazarse es perfectamente compatible con los juegos de mesa y las actividades mencionadas en esta serie de artículos, no sólo eso, a veces los hacen todavía más divertidos e interesantes. Desde los que tienen un director de juego que adopta la personalidad de un terrible genio maligno, al enano que sabotea a sus compañeros en la mina,  o la adivina del

Peques, frutas y colores

Primer fruta, educa jugando, fiestas familiares

Una fiesta que triunfa entre los más peques y que podemos organizar tanto en casa como en la escuela, pues es divertida y didáctica, y mantiene a los niños concentrados en espacios concretos, es la que tiene como centro de acción Mi primer frutal.

Este es un juego que pueden disfrutar niños más pequeños de la edad convenida, como podéis ver en la reseña enlazada más arriba, pero aquí os hablo de una fiesta para niños y niñas +2 años.

Para la decoración utilizaremos mucho color: globos que simulen manzanas, peras y ciruelas, hojas de colores a modo de banderines, e incluso, si nos apetece ir un poco más allá, podemos hacer un verdadero campo de frutas con árboles de cartulina. Si es una actividad de clase, los niños se encargarán de la decoración, y es ideal para una fiesta de carnaval o un proyecto para P3 a P5.

Tendremos en cuenta el tema del juego de cara a la comida y prepararemos pinchos divertidos de frutas variadas: fresas, manzana, piña, kiwi, pera, uva… —recordemos que, antes de preparar ningún tipo de comida, hay que asegurarse de que no haya nadie con alergias y/o intolerancias alimenticias—, incluso podemos hacer una pequeña fondue de chocolate —sin fuego—; los niños se ponen perdidos, pero les encanta y se lo pasan pipa. Bastará con cortar frutas en trozos que los niños puedan meterse en la boca y organizarlos en distintos boles, por colores, después, dejaremos pinchos de madera para que ellos mismos se hagan la banderilla, y en un par de fuentes repartiremos el chocolate fundido para que las unten.

Lógicamente, todas las fiestas infantiles necesitan supervisión continua, así que siempre habrá un adulto cerca para explicar cómo han de hacerlo y evitar tensiones.

Los niños, y adultos, irán disfrazados de acuerdo a la temática de la fiesta, podrán ser frutas o cuervos; aunque mi recomendación es que los niños no se disfracen del malo del juego XD

Además, existen más actividades que podemos realizar, como un gran árbol mural para que los niños dibujen, pinten y recorten frutas que después colgarán en él. Un precioso

El mundo submarino

A veces nos cuesta pensar fiestas para los más peques, cosas que vayan más allá de llevarlos a un parque o alquilar una sala con piscina de bolas, opciones que en muchas ocasiones no son una posibilidad viable, ¿entonces qué podemos hacer? ¡Pues montarnos el mar en nuestro salón!

Con bolsas de basura de colores, e incluso alguna de la frutería, podemos hacer parte de la decoración, recortando tiras con flecos que colgaremos del techo a modo de banderines: azules para el agua y verdes para las algas. Con un papel o pañuelo azul haremos una pantalla para que la luz sea de distinto color, y recortaremos peces de colores, tiburones y ballenas, pulpos y medusas, que pegaremos en paredes y colgaremos del techo.

Teniendo en cuenta que a la mayoría de niños no les gusta demasiado el pescado, aunque hay a quienes les pirra, prepararemos comida acuática para todos los paladares. Hoy en día hay moldes con todas las formas imaginables, así que podemos hacer bocadillos de mil sabores distintos, recortados en forma de pez y calamar. Añadiremos un par de boles con galletitas saladas en forma de pececitos, y podemos hacer un sándwich gigante de atún, tomate, lechuga, pepino y mayonesa, recortado en forma de ballena, con ojos de aceituna rellena y tiras de pimiento escalibado para decorar.

Y el pastel, ¿qué tal un bizcocho en forma de submarino redondo? O uno de chocolate, decorado con lenguas azules y verdes, como si fueran algas, y tiburones de chuche.

Esta es una fiesta que da bastante cancha al tema de los disfraces, desde piratas y marinos, a sirenas o seres acuáticos.

Entre las actividades, tenemos la creación de nuestro propio monstruo marino, los niños pueden dibujarlo, pintarlo y colgarlo en su océano particular. Además, Haba cuenta con varios juegos de pesca a los que podemos recurrir, desde el de reconocimiento de objetos para bebés, al +2 años en el que deben utilizar una caña y atrapar aquello que les indica el dado. Por supuesto, podemos añadir dificultad alargando la caña, de manera que tengan que jugar por parejas: uno indica derecha o izquierda, mientras el otro maneja la herramienta.

¿Qué fue antes: el huevo o la gallina?

Si tus niños son más movidos y sabes que eso de quedarse en un sitio quietos, tirando el dado o pintando, no va con ellos, o dispones de un espacio más amplio, te recomiendo que te emplumes y busques unos cuantos huevos.

Danza del huevo, educa jugando, fiestas familiares

La danza del huevo es un juego súper divertido que te obliga a moverte más que el Twister —juego +6 años a tener en cuenta para fiestas juveniles, pues con un poco de música y picardía, las risas están aseguradas.

Este juego es capaz de congregar a los monstruitos más gamberros en un mismo sitio, pues combina normas y directrices, con movimiento alocado. En el centro una mesa con la caja, los huevos y los dados, y alrededor los niños y el/los adultos al cargo. A partir de aquí, empezamos a jugar y rezamos por que los vecinos del piso de abajo no suban a quejarse XD

Hay que comentar que estoy hablando de una fiesta de niños, pero este es un juego que también es la monda con jóvenes y adultos, es decir, si quieres quitar la vergüenza y las telarañas a alguien, saca este juego y a darle al huevo.

En cuanto a la decoración y los disfraces, ¿qué tal si montamos un gallinero y los invitados se ponen plumas, crestas y picos? Con una cartulina y una goma podemos divertirnos recortando y creando nuestros propios picos, y los guantes de goma inflados pueden convertirnos en el gallo del corral.

Para la comida, podemos hacer huevos rellenos, pero también un pastel con huevos de chocolate.

En este tipo de fiestas, la música, cuanto más gamberra mejor, lo suyo es dar ritmo y que éste nos contagie.

¿Más opciones? ¡Claro! ¿Qué tal si pintamos nuestro propio dado con nuevas normas? Podemos obligar a nuestro contrario a improvisar un baile divertido, a saltar a la pata coja, e incluso retarle a una carrera en la que sujetemos una cuchara en la boca sin dejar caer el huevo.

La torre más alta, ¡y animal!

Un tema que los niños adoran son los animales. Os recuerdo que todas estas ideas nos sirven tanto para casa como para el cole, son actividades lúdicas con una vertiente educativa, ya sean los colores y las frutas, el océano, o los animales en general.

Para decorar, podemos crear una selva con bolsas de colores —como en el océano—, hojas y árboles recortados y pegados en las paredes, e incluso poner un hilo musical con sonidos de animales y tambores.

Para comer, vamos a enterarnos de qué vendrán disfrazados nuestros invitados y hacemos un menú a su medida: frutas y cacahuetes para monos y elefantes, bocadillitos de colores para jirafas y caballos, y pizzetas de salchichas para leones y cocodrilos.

Para esta fiesta podemos echar mano de varios juegos de mesa que, además, son para distintas franjas de edad.

Animal sobre animal, educa jugando, fiestas familiares

El Animal sobre Animal es un juegazo para +2 años que hemos disfrutado en fiestas familiares y con amigos. Mantendrá entretenidos a niños y mayores, trabajará la psicomotricidad fina, ¡y resulta adictivo!

El Dobble Kids es un juego para +4 años que no sólo enseña a los niños los animales y los tamaños, sino que ayuda a encontrar semejanzas y diferencias, siendo no sólo interesante para peques, sino también para personas mayores —como sucede también con el Animal sobre Animal.

Y finalmente el Jenga, un juego de apilar como el anteriormente citado, pero que lleva las torres a otro nivel de complicación. Y además, podemos jugarlo en gigante, pues existe una versión en la que podremos hacer una torre a nuestra altura. Ideal para fiestas juveniles y para adultos, pues trabaja coordinación, concentración y nuestras habilidades espaciales, a la vez que te echas unas risas.

La búsqueda

Aquí pasamos a otro tipo de fiesta temática, aquella en la que podemos llevar el nivel de frikismo un paso más allá.

¿Os apetece iniciar a vuestros hijos a pelis como Indiana Jones? Dependiendo de la edad podremos jugar a unos juegos u otros, en caso de los más peques recomendamos El Oro del Orinoco, y La Isla Prohibida para jóvenes y adultos, pero también podemos hacer una gincana o búsqueda del tesoro al aire libre, e incluso en casa.

Los disfraces, por supuesto, de arqueólogos con gorro y látigo —aunque si prefieres el royo Lara Croft, no hay problema. Podemos cambiar las luces como explicamos en la fiesta oceánica y crear una selva como en la de los animales, poner música ambiental e incluso la banda sonora de la película.

La comida, ¿qué tal si preparamos un juego de adivinanzas asquerosas como la cena que sirven a Indi en El templo maldito? Solo necesitas unos boles cubiertos con papel de celofán pintado, abriremos un hueco para meter la mano, y lo aliñaremos con una pizca de imaginación: unos espagueti con aceite pueden ser gusanos, las uvas peladas se convierten en ojos, y si en una caja metes macarrones con aceite e incluyes una obertura lateral por dónde meter tu mano y hacer de bicho, ¡ya verás la reacción!

¡Tortuga en acción!

Carrera de tortugas, educar jugando, fiestas familiares

Un juego que nos ofrece muchas opciones es Carrera de Tortugas, es para niños y no tan niños, pues los adultos nos lo pasamos en grande ocultando nuestra identidad y troleando al resto XD

Pero además, nos permite jugar con los más pequeños, utilizando la imaginación y haciendo un poco de manitas. Podemos crear un tablero gigante o pista de carreras para nuestras tortuguitas, es decir, hacer caparazones de cartulina o goma eva a los bebés.

Además, podemos usarlo también con niños +2 años y que cada uno haga su propio caparazón, del color que más le guste, e incluso podemos organizar un juego en parejas con cartas gigantes: uno utiliza las cartas y el otro corre, o hacer una carrera en plan carretilla, arrastrándonos por el suelo, o cargando con nuestro compi.

¡A todo gas!

Esta es una fiesta pensada para los amantes de los coches. Muchos niños son verdaderos apasionados, así que podemos hacerles una fiesta a medida. Pueden disfrazarse de Blaze o Rayo Macuin, decorar con banderines como en las carreras de Fórmula 1, preparar un pastel en forma de rueda o con donuts de chocolate, y poner de fondo la banda sonora del Mario Kart.

Un juego de mesa ideal es el Monza, con el que se divertirán compitiendo mientras aprenden normas y respetan turnos. Y si eres un manitas, ¿sabes lo que es el print & play? Hoy en día tienes la posibilidad de imprimir tu propio tablero para jugar una partida del Mario Kart en la mesa, una buena forma de desenganchar de la pantalla a los chavales. ¡Imprime, recorta y a jugar!

El país del sol naciente

Para jóvenes y adultos, así como para reuniones y eventos sociales o en la empresa, podemos echar mano de un tema tan extenso como oriente: disfrazarnos de samuráis, geishas o ninjas; comer sushi, onigiris, udon y yakitori; y montar un ambiente de lo más cool con decoración japonesa y música de shamisen, guitarra tradicional.

Para pasar un buen rato alrededor de la mesa y en grupo, nuestra recomendación es el Sushi Go y su nueva modalidad, el Sushi Go Party, juego que siempre tenemos a mano cuando organizamos una cena o un encuentro con amigos.

También podemos recurrir al clásico Mikado, disponible en tamaño gigante para quien quiera ponerlo más difícil. Y, si buscamos tentar a los más jóvenes, ¿qué tal si cambiamos los palillos por mikados de chocolate? Los hay blancos, negros, rosas… Inventemos la puntuación y a comer, quiero decir, ¡a jugar! XD

Roles, personajes y creatividad a tope

Y finalmente llegamos a los juegos en que tendremos que exprimir nuestra creatividad y representar roles de lo más diversos.

Entre los insinuados al inicio del artículo, tenemos: el ¡Sí, señor oscuro!, en el que uno de los jugadores representará al maligno y los demás a unos goblins patanes y bastante desastrosos, que deberán poner todo tipo de excusas absurdas para no ser fulminados; Los hombres lobo de Castronegro y sus expansiones, que nos permiten dar vida a un pueblo entero, con bestias, brujas y videntes incluidas; y el Saboteur, en el que nos convertiremos en enanos mineros, como los coleguitas de Blancanieves, que buscan oro con trabajo duro y mucho esfuerzo, pero… uno entre ellos quiere quedárselo todo, ¡por lo que los demás no han de llegar a la meta!

Dixit, educa jugando, fiestas familiares

En cuanto a juegos creativos, más adelante dedicaremos todo un artículo a ellos, pero aquí mencionamos juegos como el Érase una vez, el Story Cubes o el Dixit, con los que disfrutan tanto chavales +8 años, como adultos, y ayuda a personas mayores a fomentar la memoria y la atención, además del imaginario.

En cuanto al Dixit, podemos hacer una fiesta de cuento de hadas, con disfraces y decoración temática. Montemos un cuenta cuentos para los más peques, y después retemos a los niños para que inventen su propia historia conjunta, a través de las imágenes de las cartas, y haciendo turnos.

Esperamos que todas estas ideas os sirvan para crear y amenizar vuestras propias fiestas familiares, porque el disfrute y la educación no están reñidos.

Nos interesa tu opinión

La serie de artículos ‘Educar Jugando’ está destinada a resolver vuestras dudas como padres y madres, familia de niños y jóvenes, como educadores y terapeutas, en todo lo que nos sea posible. Por ello, los tres primeros artículos son una suerte de introducción a los temas y conceptos básicos para comprender después aspectos como la plasticidad cerebral, la estimulación temprana o la psicomotricidad.

A partir de este artículo, el cuarto de la serie, queremos ofreceros una visión práctica de vuestras consultas: trucos para montar cumpleaños y fiestas temáticas; números y matemáticas; juegos para promover la colaboración; cómo introducir turnos y normas; fomentar la creatividad; fortalecer lazos y risas; y letras, palabras e idiomas.

Insistimos una vez más en que, si tenéis alguna pregunta, nos la enviéis a nuestro mail o respondiendo a los artículos en la web.

Agradeceremos vuestros comentarios para mejorar e incluir aquellos puntos de vista y temáticas que se nos hayan podido pasar por alto.

Sobre los Autores:

Isabel del Río (Barcelona, 1983), terapeuta y escritora, licenciada en filosofía por la UAB, Maestra Reiki Federada y Fitoterapeuta Titulada. Trabaja en el mundo editorial, literario y cultural. Colabora con la revista Integral. Atiende una pequeña consulta de terapia holística e integral en Barcelona. Y realiza talleres de escritura y crecimiento personal por toda España —especializada en trastornos afectivos y emocionales, así como en educación infantil-juvenil.

Junto a su pareja, Ivan López (Barcelona, 1984) —artista marcial y especialista en juegos de mesa—, cría, educa y mima a su hijo Max, de casi 3 años.

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